A la hora de emprender en Internet hay que seleccionar a los clientes

por | 5 septiembre, 2016

Clientes a la hora de emprender en InternetYa se que muchos de vosotros estaréis en estos momentos en plena batalla, con el teclado entre los dientes y tratando de atraer clientes como si no hubiera un mañana. Y a decir verdad es lo lógico, pues sin compradores no hay quién se ponga el plato de garbanzos en la mesa. Cuantos más mejor, ¿verdad? Bueno, pues os diré una cosa: a veces hay que dejar que los clientes se vayan. ¡Y que conste que no me he vuelto loco! De hecho es uno de los pilares a tener en cuenta a la hora de emprender en Internet. Me explico.

¿Os gustaría vivir de vuestros negocios en Internet?¿Querríais ganar dinero en Internet haciendo lo que más os gusta? Entonces, ¿por qué trabajar 10 o 12 horas diarias para conseguir a final de mes 600 euros? No tiene sentido, ¿verdad? O al menos no lo tiene si vivís en España, ya que soy consciente de que algunos de vosotros me visitáis desde Latinoamérica (¡hola!). Pues esa es la situación que os vais a encontrar a la hora de emprender en Internet. Y que conste que no me refiero únicamente a lo referente a las redacciones, sino también a diseño gráfico, programación, ilustración, marketing y demás tareas que tienen un buen mercado potencial en el mundo online.

Tipos de clientes low cost

Redactores low costA primera vista puede que parezca un cenizo, pero nada más lejos de la realidad, pues resulta que en la red os encontraréis con empresas e individuos que no valorarán vuestro trabajo, a quienes no les entra en la cabeza que tengáis la intención de ofrecer un servicio a cambio de un dinero que os permita vivir dignamente, y quienes no comprenden que un logotipo hecho por 20 euros es poco más que un truño flotante en medio del Índico. ¡Y no porque no sea bonito! Sino porque por ese precio difícilmente se puede hacer algo que lleve tras de si un estudio de identidad. Os sorprendería saber la de gente que recurre a generadores automáticos de logos para después venderlos como originales.

Ya se que no me dedico al diseño gráfico, pero es que tras la entrada que publiqué el otro día acerca de un email que me llegó son legión los que me han escrito contándome sus vivencias. Y se da la circunstancia de que en gran medida son diseñadores gráficos. ¿Qué pasa en este sector? ¡Señora, hágame un bonito logo vectorizado con un manual de identidad!¡Le doy 25 euros y un kilo de lechugas! (Un lector me comentó un caso parecido, pero donde en vez de lechugas le ofrecían naranjas….).

Ahora bien, también tengo que ser consciente de que a veces no se paga lo justo no por mala fe, sino simplemente porque no se puede. Hay casos y casos, y de hecho todos, a la hora de emprender en Internet, hemos tenido clientes de este tipo. En mi caso he tenido en cartera pequeños negocios locales que necesitaban contenido y no podían permitirse pagar mucho. Y bueno, teniendo en cuenta que esas situaciones me las encontraba cuando trataba de arrancar mi andadura en la red, consideraba que podía ser un negocio adecuado para ambas partes. Ellos conseguían contenido de calidad de manera asequible, y yo, redactor errante, conseguía formarme un catálogo bajo mi nombre (anteriormente había trabajado en la red, pero claro, en “plan fantasma”).

Hay que reconocer cuándo hay buenas intenciones y cuándo no. De hecho, aún habiendo dejado atrás proyectos de este tipo, hay algunos emprendedores con los que sigo manteniendo relación y les echo una mano de vez en cuando sin cobrar. ¿Por qué? Pues porque guardo un gran recuerdo de ellos y porque no suelen ser cosas vitales. Y ya sabéis: “hoy por ti, mañana por mi”.

A la hora de emprender en Internet hay que seleccionar a los clientes

Estoy seguro de que a estas alturas del texto os habréis parado a pensar en que conocéis ambos casos, ¿verdad? En la primera situación da rabia, en la segunda incluso os esforzaréis más de lo debido porque de una u otra forma os sentiréis comprometidos. Ya se que desde el punto de vista productivo es una estrategia cogida con pinzas, pero qué coño, en esta vida no todo es dinero.

Ahora bien, eso no quiere decir que por ello hayáis de perder, ¿verdad? Tarde o temprano, si queréis avanzar, tendréis que dejar estos clientes por el camino. A veces os dolerá, otras veces os dará cosa perder un ingreso estable, y otras veces os dará miedo avanzar. Es normal. Pero, si queréis y aspiráis a ganar 2.000 euros (por ejemplo), por qué conformaros con 600? Si queréis conciliar vuestra vida laboral con la vida familiar y social, ¿por qué no luchar para conseguirlo? No hay necesidad de matarse trabajando para sobrevivir a duras penas. Esa no es la idea a la hora de emprender por Internet.

Poco a poco habréis de dejar de lado este tipo de clientes; explicándoles vuestras razones y, en la medida de lo posible, dejándoles una vía ya creada para que otro pueda suplantaros sin mayor problema. Hay que ir siempre con la verdad por delante y hablar de manera sincera a los clientes que en un inicio os apoyaron para comenzar vuestra andadura por la red.

Los tendréis que sustituir por menos compradores y de mayor calado. Habréis de venderos bien y encajar en proyectos de más responsabilidad. Tratar con empresas serias del sector que os exigirán mucho más y a las que tendréis que saber responder con profesionalidad. ¿Estáis capacitados? Entonces, ¿a qué esperáis? Ahí fuera tenéis un mundo de opciones, así que no os escondáis bajo la mesa. Dad una patada a la puerta y salid a comeros el mundo. Os daréis más de una hostia, sí, lo reconozco, pero, ¿quién no se la pegó al inicio?

Si no dais este salto siempre os quedaréis pensando en “qué podía haber pasado”, “y si hubiera cogido aquel puesto de trabajo…”, “y si..”. Es más, me gustaría contaros un secreto que si bien puede parecer una gilipollez como la copa de un pino, es real a más no poder: solo viviréis una vez. ¿Os gustaría llegar a ancianos sabiendo que nunca intentasteis dar un paso al frente? Dadle vueltas al asunto y pensad que no tendréis todo el tiempo del mundo, quizá se os encienda una bombilla.

Emprender en Internet nunca ha sido algo sencillo, pero con la preparación necesaria, y sobre todo con la voluntad necesaria, conseguiréis llegar a lo más alto. No os rindáis.

¿Os ha gustado la entrada? Pues compartidla en las redes sociales o suscribiros a la newsletter. ¡Nos vemos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.